El karaoke (oda a la decadencia)

La marcha de la victoria (un hombre recomendable)

¿Es la vida una victoria construida a base de fracasos? No tengo esa respuesta ni las demás, pero pertenece el que les remite esta misiva a esa triste colectividad que siempre llega tarde… Sigue leyendo

Las pelirrojas

   Izquierda o derecha, arriba o abajo, playa o montaña, liberales o conservadores, blanco o negro, rubias o morenas, Messi o Cristiano, Coyote o Correcaminos, Penélope o Mónica, Oasis o Blur, Lennon o… Sigue leyendo

Nadie huye eternamente

Desde mi habitación en la calma que trae la sobremesa y en un acto casi reflejo que me conduce hacia la ventana, diviso a través de la misma, un parque por todos conocido.… Sigue leyendo

“Una novelita Lumpen” Roberto Bolaño

  Las sinopsis, las críticas y las reseñas, a menudo, resultan, como apunta un querido amigo mío, ordinarias y mediocres, desde luego a mi no me interesa en esta sede hablar sobre la… Sigue leyendo

Yo me detuve (El rapto de Proserpina)

  Si el arte se hubiese detenido allí, todo habría merecido la pena, pero no lo hizo. Si en ese instante marmóreo las musas hubiesen vestido las camas y recogido los afeites para… Sigue leyendo

Las sabanas de Lucinda

Mirar desde la ventana como aquella criolla tendía las blancas sábanas se me antojó un privilegio divino en aquella soleada y tibia mañana de abril. Lucinda no era precisamente una clarisa, pero era… Sigue leyendo

Un poeta olvidado

Mi madre no me dejaba jugar con las cosas guardadas en el armario de la buhardilla. Recuerdo una ocasión en que me gritó: -¡No quiero verte trastear por ahí Germán Saldaña! (cuando pronunciaba… Sigue leyendo

Aprender a leer

¿Por qué la gente lee cada vez menos o sencillamente nunca lo hace? A priori, en busca de una respuesta rápida y supuestamente lógica, podríamos afirmar que, conforme van surgiendo múltiples maneras distintas… Sigue leyendo

Roma y la cúpula imposible

  Una vez más, la ciudad de Roma, amaneció cubierta por una niebla inconsistente y perecedera que dejaba pasar la luz suficiente para adivinar, desde el balcón, el somnoliento trasiego de la Vía… Sigue leyendo